La historiografía es la ciencia de la historia; de donde resulta que la historia es el objeto de la historiografía; sin embargo, no habría historia sin historiografía. Es decir, lo que singulariza el fenómeno que llamamos historia es que consiste en un proceso de autoconciencia, de reflexión sobre sí mismo. Y la historiografía es la forma más elaborada de esa conciencia. De otro modo, toda nuestra conciencia viene determinada por el pasado y nuestro hacer en el presente depende de esa conciencia histórica. Y es justamente a ese hacer con conciencia, ese hacer humano, a lo que llamamos historia; otra cosa sería mera biología.
Por tanto, podemos definir la historia como un vasto y complejo proceso de génesis, crecimiento y organización a través del cual la humanidad toma conciencia de sí misma y de su situación en el mundo, y el individuo emerge como persona ante la naturaleza y la propia historia.
Consideremos ahora cada uno de los elementos de la definición. En primer lugar, tenemos un proceso vasto y complejo; es decir, tenemos algo que sucede en el tiempo y tiene, por tanto, un carácter asimétrico, vectorial, cuya amplitud abarca a toda la especie humana y en el que intervienen múltiples y diversos elementos.
La historia, además, como la vida de donde procede, es crecimiento. Basta para comprobarlo comparar los miles de millones de individuos que hoy pueblan el planeta Tierra con los escasos miles de las primeras culturas paleolíticas. Por supuesto que el crecimiento se puede decir en otros sentidos; pero parece que este modo de crecimiento es el más evidente y fácil de evaluar.
La historia, en consecuencia, es organización de la vida humana, lo que resulta claro al observar la mayor diferenciación de funciones, y de organismos e instituciones que se ocupan de ellas, en las modernas sociedades posindustriales al lado de las primitivas comunidades de cazadores, lo cual se traduce en una creciente complejidad de la vida social.
La historia como conciencia: El continuo desarrollo de las ciencias humanas y de la naturaleza, y la divulgación del saber y de la información a capas cada vez más amplias de la población, explican suficientemente este aspecto del devenir histórico.
La historia como personalización: En la historia el individuo va conquistando penosamente el derecho a que se le reconozca y considere por sí mismo, como ser humano, y no como miembro pasivo de una estructura superior, como extraño (es lo que hoy llamamos Derechos Humanos). Los profetas y filósofos ya enseñaron hace tiempo que todas las personas tienen derecho a que se les considere como tales, que todos somos hijos del mismo Dios, y hoy no son pocos los territorios en que la teoría jurídica, política e ideológica asume este reconocimiento; pero su realización es siempre incompleta (acaso porque su logro tiene ese carácter de horizonte utópico que tantas veces ha inspirado a filósofos y profetas).
viernes, 22 de febrero de 2008
concepto de historia, Ortega y Gasset
Hablo desde el Centro de Estudios Históricos y quiero aprovechar este instante y lugar en que me hallo para manifestar mi entusiasmo y mi fe en la Historia.La Historia es hoy para Europa la primera condición de su posible saneamiento y resurgir porque cada cual sólo puede tener sus propias virtudes y no las del prójimo.Europa es vieja. No puede tener, no puede aspirar a tener las virtudes de los jóvenes. Su virtud es el ser vieja, es decir, el tener una larga memoria, una larga historia. Los problemas de su vida se dan en altitudes de complicación que exigen también soluciones muy complicadas y éstas sólo puede proporcionarlas la Historia, de otro modo habría un anacronismo entre la complejidad de sus problemas y la simplicidad juvenil y sin memoria que quisiera dar a sus soluciones. Europa tiene que aprender en la Historia no hallando en ella una norma de lo que puede hacer, la Historia no prevé el futuro, sino que tiene que aprender a evitar lo que no hay que hacer. Por tanto ha de renacer siempre de sí misma, evitando el pasado. Para esto nos sirve la Historia, para libertarnos de lo que fue. Porque el pasado es un revenant y si no se le domina con la memoria, refrescándolo, él vuelve siempre contra nosotros y acaba por estrangularnos.Ésta es mi fe, éste es mi entusiasmo por la Historia, y me complace vivamente, y siempre ha sido para mí un gran fervor español el ver que en este lugar se condensa la atención sobre el pasado, se pasa sobre el pasado, que es la manera de hacerlo fecundo, como se pasa sobre la vieja tierra con el arado, e hiriéndole con el surco se le fructifica.
la orden, absuelta
Los documentos presentados el 25 de octubre demuestran fehacientemente que la Orden del Temple es inocente de todas las acusaciones que dieron motivo a su suspensión
EL VATICANO ABSUELVE A LA ORDEN DEL TEMPLE Y RESTITUYE EL HONOR DE LOS CABALLEROS TEMPLARIOS
El Gran Priorato de España – Priorato Magistral de la OSMTJ reconoce que la publicación del “Processus contra Templarios” es un enorme paso hacia adelante en el sentido de que los caminos paralelos que han seguido hasta ahora la Orden del Temple y la Iglesia Católica encontrarán en poco tiempo un punto de convergencia.13/10/07
Processus contra Templarios
Los titulares de los medios de comunicación internacionales lo dicen todo: “Los templarios absueltos de las acusaciones de herejía”, “El Vaticano absuelve a los caballeros templarios”, “Un pergamino acaba con la leyenda negra de los templarios”, “Los Archivos Vaticanos publican la verdadera historia de los templarios”; “Después de 700 años el Vaticano hace justicia con los templarios”; y así podríamos citar decenas de titulares en prensa escrita, diarios digitales, informaciones radiofónicas o televisivas.
Por ello no es de extrañar la sorpresa que se han llevado los propios organizadores del acto, entre ellos monseñor Sergio Pagano, Prefecto del Archivo Secreto Vaticano que perplejo por la asistencia de medios de comunicación y las repercusiones previas de la convocatoria no dudo en afirmar que “tanto ruido no es el estilo propio del Archivo Secreto, cuya actuación suele ser más humilde”.
Sin duda alguna la repercusión mediática, el interés despertado en muchos y diferentes sectores sociales de todo el mundo, es una prueba más del interés que la Orden del Temple suscita en amplios sectores de la población. También hay quien afirma que ante el inusitado interés y las expectativas puestas en la presentación de las actas del juicio contra Jacques de Molay y la Orden del Temple ha motivado señale que con este acto “no se está rehabilitando a la Orden”. También hay muchos expertos en cuestiones vaticanas que anuncian que esto sólo ha sido un tanteo para otros hechos que vendrán en los próximos años, la propia descubridora del documento, la oficial del Archivo Vaticano Bárbara Frale decía que “no se trata de un punto final sino que se abre un sin fin de nuevas investigaciones”.
LA PRESENTACIÓN DEL “PROCESSUS CONTRA TEMPLARIOS”
La presentación el pasado jueves 25 de octubre, por los responsables del Archivo Vaticano, del volumen “Processus contra Templarios”, que recoge el “Pergamino de Chinon”, o lo que es lo mismo, las actas de exculpación del Santo Padre a la Orden del Temple es, sin duda, un acto de valentía del Vaticano que reconoce el error cometido, precisamente el año en que se conmemora el 700 aniversario del inicio de la persecución contra el Temple.
Monseñor Sergio Pagano
El acto tuvo lugar en la Sala Vecchia del Sínodo con la asistencia de monseñor Raffaele Farina, archivista bibliotecario de la Santa Romana Chiesa; monseñor Sergio Pagano, prefecto del Archivo Secreto Vaticano; Bárbara Frale, descubridora del pergamino y oficial del archivo; Marco Maiorino, oficial del archivo; Franco Cardini, medievalista y Valerio Massimo Manfredi, arqueólogo y escritor.
Los documentos que sirvieron al Tribunal papal para decidir la suerte de los templarios se encuentran en el Archivo Secreto del Vaticano, y se habían extraviado desde el siglo XVI, tras que un archivero los guardase en un lugar erróneo. En 2001, la investigadora italiana Bárbara Frale dió con ellos más o menos casualmente, y su estudio mostró que el Papa Clemente V no condenó a los templarios por herejía, como se creyó siempre. Los documentos del proceso ahora publicados, 799 ejemplares de lujo, son una tardía rehabilitación de nuestros hermanos, muchos de los cuales terminaron quemados en la hoguera, pero sin duda un gran paso.
El "Pergamino de Chinon", uno de los documentos del volumen "Processus contra Templarios" presentado por el Vaticano, corrige la leyenda negra sobre los Orden y muestra la voluntad personal del papa Clemente V, voluntad que no supo llevar a cabo por miedo al Rey de Francia.
LA IMPORTANCIA DEL DOCUMENTO
Aunque para muchos esta noticia no tenga interés alguno para nosotros, los templarios, historiadores, comunidad cristiana, simpatizantes y amigos del Temple, sí lo es.
En primer lugar se ve materializado uno de los compromisos que adquiere hoy cualquier mujer u hombre que quiere adquirir un compromiso mayor son su fé cristiana, solicitando ser investido con el manto blanco y la cruz bermeja que tanto supuso para la cristiandad en sus peores momentos; el compromiso de restituir la verdad histórica de la Orden del Temple y el honor de los caballeros templarios, de nuestros miles de hermanos que dieron sus vidas por la cruz y por Jesucristo.
Pergamino de Chinon
Y en segundo lugar porque una lectura detallada de este documento, aunque hay lectura para rato, supone una tranquilidad moral y anímica para todos nosotros, para todos los templarios de la OSMTJ, que desde nuestra aparición pública, allá por 1705, hemos defendido por activa y por pasiva que nuestra Orden, la Orden del Temple, jamás cometió las villanías por las que se le acusó.
Después de muchos siglos, los templarios podemos llevar de nuevo nuestra cabeza bien alta, portar con orgullo nuestro manto y nuestra cruz, símbolos de nuestra pureza y profesión de fé cristiana, porque se ha demostrado documentalmente lo que veníamos diciendo todo este tiempo, que la Orden del Temple fué injustamente atacada y muchos de sus miembros injustamente quemados. Por todo ello no nos hemos merecido las descalificaciones que se han vertido hacia nosotros por muchos historiadores, y también creyentes, que se han dejado llevar, sólo y exclusivamente, por unos hechos históricos parciales, manipulados y que no dejaban ver toda la verdad.
El “Pergamino de Chinon”, recogido en el “Processus contra Templarios” deja perfecta y documentalmente claro que:
1. El Papa Clemente V no estuvo nunca convencido de la culpabilidad de la Orden del Temple.
2. La Orden del Temple, su Gran Maestre Jacques de Molay y el resto de los templarios arrestados, muchos de ellos ajusticiados posteriormente, fueron absueltos por el Santo Padre.
3. El Temple nunca fué disuelto, sino suspendido.
4. El Papa Clemente V nunca creyó en las acusaciones de herejía y por ello permitió a los templarios ajusticiados recibir los Santos Sacramentos.
5. Clemente V niega las acusaciones de traición, herejía y sodomía con las que el Rey de Francia acusó al Temple.
6. El proceso y martirio de templarios fue un “sacrificio” para evitar un cisma en la Iglesia Católica, que no compartía en su gran parte las acusaciones del Rey de Francia, y muy especialmente de la Iglesia francesa.
7. Las acusaciones fueron falsas y las confesiones conseguidas bajo torturas.
Los templarios, los miembros de la OSMTJ, nos hemos tenido que morder más de una vez la lengua ante las fábulas que han ideado los que han pretendido vivir durante este tiempo a costa del Temple. Poco a poco se va demostrando que todo lo que se ha hablado y escrito sobre sociedades secretas, conspiraciones, traiciones, herejías y demás, son puras fantasías de quienes han hecho mucho dinero a costa del Temple, al mismo tiempo que mucho daño, porque gracias a sus elucubraciones han llegado a tensar la cuerda entre la Iglesia y el Temple, tan antinatural e incomprensible en la relación que una madre puede tener con su hijo, máxime siendo su hijo favorito.
Pero eso ha cambiado oficialmente desde el pasado día 25 de octubre, ahora ningún templario debe sentir vergüenza pública por definirse abiertamente templario, podremos asistir a los oficios religiosos satisfechos y orgullosos de que nuestra querida Orden es tan blanca e inmaculada como nuestro manto. Ahora podremos acallar muchas bocas que tanto daño hicieron, tantas plumas que tanto beneficio recogieron a costa de nuestro honor y prestigio. Hoy los templarios nos sentimos más orgullosos que nunca de serlo, porque se ha demostrado que fuimos, y vamos a demostrar que seguimos siendo, la vanguardia de la fé cristiana.
AGRADECIMIENTO A BENEDICTO XVI
El Gran Priorato de España – Priorato Magistral de la OSMTJ reconoce que la publicación del “Processus contra Templarios” es un enorme paso hacia delante, en el sentido de que los caminos paralelos que han seguido hasta ahora la Orden del Temple y la Iglesia Católica encontrarán en poco tiempo un punto de convergencia oficial, aunque la realidad sea que OSMTJ y la Iglesia Católica llevan muchos años trabajando conjuntamente, especialmente en unos momentos donde la fé cristiana tan necesitada esta de fieles devotos que puedan contrarrestar el acoso a la que se ve sometida en nuestros días. Este gran paso dado por el Vaticano debe ser reconocido como un guiño al Temple en la actualidad, gesto que ha sido reconocido sin lugar a dudas por la OSMTJ y que nos supone un gran reto para nuestro futuro más inmediato.
Benedicto XVI
Pero al mismo tiempo reconoce que esta publicación, que esta rectificación pública no hubiese sido posible sin la intercesión del Santo Padre, Benedicto XVI, el mismo que siendo Prefecto Emérito para la Conservación de la Doctrina de la Fé, habría contactado con historiadores y archiveros de la región de Hertfordshire con el fin de recabar información sobre la Orden del Temple y muy especialmente para conocer quienes serian sus legítimos herederos e iniciar la reparación del error histórico cometido contra la Orden del Temple, su rehabilitación y su incorporación de nuevo y con pleno derecho en el seno de la Iglesia Católica. Sin duda todo ello accediendo a las incesantes peticiones de importantes sectores cristianos que piden desde hace tiempo la revisión del proceso que suspendió la Orden del Temple, sabedores del potencial humano que supone para la Iglesia el apoyo del colectivo templario, verdaderamente comprometido y bien posicionado en amplios sectores de la sociedad para apoyar a la fé cristiana e impulsar el ecumenismo.
Cierto es que, al mismo tiempo que se absuelve a la Orden del Temple de todas sus acusaciones, se rehabilita al mismo tiempo al papa Clemente V, y por ello hay quienes ven en este gesto del Vaticano un doble movimiento. Pero a los templarios y a los cada día más seguidores del Temple lo que más nos debe importar es que la verdad ha salido a la luz pública, abalada por el Vaticano, con el beneplácito del Santo Padre (el ejemplar 800 del volumen “Processus contra Templarios” se ha impreso especialmente para él) y que se nos ha quitado un grandísimo peso, una gran carga que hemos tenido que soportar durante estos siglos.
¡Gracias por tanto a su Santidad el Papa Benedicto XVI, gracias a los responsables del Archivo Secreto Vaticano y muy especialmente gracias a Bárbara Frale que encontró el documento perdido entre los ciento de miles de documentos sin catalogar que existen actualmente en dicho archivo y que ha permitido esta absolución en el 700 aniversario del inicio de la persecución!
EL FUTURO
Indudablemente el Vaticano, con este gesto, ha reconocido públicamente su error, y siete siglos después de las condenas y muertes a la Orden del Temple y muchos de sus Caballeros, muestra los documentos de absolución que demuestran fehacientemente que la Orden del Temple es inocente de todas las acusaciones que dieron motivo a su suspensión.
Pero como bien dijo en la conferencia de prensa Bárbara Frale “este no es el final” sino el comienzo de muchas cosas. La Santa Sede ha dado un importante paso, pero también nos toca ahora a los templarios corresponder a ese gesto y eso nos va a llevar muchos años.
Priores OSMTJ Investidura Granada 2007Título foto
Porque no nos equivoquemos nosotros mismos, como bien dijo monseñor Pagano “la publicación de los Processus no significa la rehabilitación de la Orden”, y es cierto; lo ocurrido el 25 de octubre en la Ciudad del Vaticano no es la rehabilitación de la Orden del Temple, se trata tan sólo del primer de los pasos a seguir de una “hoja de ruta” escrita y que esta condenada a llevarse a cabo, porque no es posible mantener más tiempo esta situación.
Que la Orden del Temple sea finalmente rehabilitada y reconocida oficialmente por el Vaticano va a suponer un gran trabajo para la OSMTJ los próximos años:
1. Hay que reunificar a todos los grupos y grupúsculos que por un motivo u otro se han ido escindiendo de la OSMTJ durante sus más de 300 años de historia.
2. Hay que crear una estructura sólida y organizada.
3. Y lo más importante, hay que conseguir ser el interlocutor válido que tanto tiempo lleva buscando la Santa Sede.
De forma que la situación atípica actual, la de una Orden que esta con la Iglesia de una forma real pero no oficial, debe acabarse. Pero para que acabe no sólo será problema del Vaticano, sino también de los templarios de la OSMTJ. Este es el gran reto que tenemos todos los miembros de la OSMTJ para los próximos años, el trabajo comenzó en el Convento General del Consejo Internacional que la OSMTJ llevó a cabo los primeros días de septiembre de este año en Granada, pero que deberá continuarse en años venideros.
EL VATICANO ABSUELVE A LA ORDEN DEL TEMPLE Y RESTITUYE EL HONOR DE LOS CABALLEROS TEMPLARIOS
El Gran Priorato de España – Priorato Magistral de la OSMTJ reconoce que la publicación del “Processus contra Templarios” es un enorme paso hacia adelante en el sentido de que los caminos paralelos que han seguido hasta ahora la Orden del Temple y la Iglesia Católica encontrarán en poco tiempo un punto de convergencia.13/10/07
Processus contra Templarios
Los titulares de los medios de comunicación internacionales lo dicen todo: “Los templarios absueltos de las acusaciones de herejía”, “El Vaticano absuelve a los caballeros templarios”, “Un pergamino acaba con la leyenda negra de los templarios”, “Los Archivos Vaticanos publican la verdadera historia de los templarios”; “Después de 700 años el Vaticano hace justicia con los templarios”; y así podríamos citar decenas de titulares en prensa escrita, diarios digitales, informaciones radiofónicas o televisivas.
Por ello no es de extrañar la sorpresa que se han llevado los propios organizadores del acto, entre ellos monseñor Sergio Pagano, Prefecto del Archivo Secreto Vaticano que perplejo por la asistencia de medios de comunicación y las repercusiones previas de la convocatoria no dudo en afirmar que “tanto ruido no es el estilo propio del Archivo Secreto, cuya actuación suele ser más humilde”.
Sin duda alguna la repercusión mediática, el interés despertado en muchos y diferentes sectores sociales de todo el mundo, es una prueba más del interés que la Orden del Temple suscita en amplios sectores de la población. También hay quien afirma que ante el inusitado interés y las expectativas puestas en la presentación de las actas del juicio contra Jacques de Molay y la Orden del Temple ha motivado señale que con este acto “no se está rehabilitando a la Orden”. También hay muchos expertos en cuestiones vaticanas que anuncian que esto sólo ha sido un tanteo para otros hechos que vendrán en los próximos años, la propia descubridora del documento, la oficial del Archivo Vaticano Bárbara Frale decía que “no se trata de un punto final sino que se abre un sin fin de nuevas investigaciones”.
LA PRESENTACIÓN DEL “PROCESSUS CONTRA TEMPLARIOS”
La presentación el pasado jueves 25 de octubre, por los responsables del Archivo Vaticano, del volumen “Processus contra Templarios”, que recoge el “Pergamino de Chinon”, o lo que es lo mismo, las actas de exculpación del Santo Padre a la Orden del Temple es, sin duda, un acto de valentía del Vaticano que reconoce el error cometido, precisamente el año en que se conmemora el 700 aniversario del inicio de la persecución contra el Temple.
Monseñor Sergio Pagano
El acto tuvo lugar en la Sala Vecchia del Sínodo con la asistencia de monseñor Raffaele Farina, archivista bibliotecario de la Santa Romana Chiesa; monseñor Sergio Pagano, prefecto del Archivo Secreto Vaticano; Bárbara Frale, descubridora del pergamino y oficial del archivo; Marco Maiorino, oficial del archivo; Franco Cardini, medievalista y Valerio Massimo Manfredi, arqueólogo y escritor.
Los documentos que sirvieron al Tribunal papal para decidir la suerte de los templarios se encuentran en el Archivo Secreto del Vaticano, y se habían extraviado desde el siglo XVI, tras que un archivero los guardase en un lugar erróneo. En 2001, la investigadora italiana Bárbara Frale dió con ellos más o menos casualmente, y su estudio mostró que el Papa Clemente V no condenó a los templarios por herejía, como se creyó siempre. Los documentos del proceso ahora publicados, 799 ejemplares de lujo, son una tardía rehabilitación de nuestros hermanos, muchos de los cuales terminaron quemados en la hoguera, pero sin duda un gran paso.
El "Pergamino de Chinon", uno de los documentos del volumen "Processus contra Templarios" presentado por el Vaticano, corrige la leyenda negra sobre los Orden y muestra la voluntad personal del papa Clemente V, voluntad que no supo llevar a cabo por miedo al Rey de Francia.
LA IMPORTANCIA DEL DOCUMENTO
Aunque para muchos esta noticia no tenga interés alguno para nosotros, los templarios, historiadores, comunidad cristiana, simpatizantes y amigos del Temple, sí lo es.
En primer lugar se ve materializado uno de los compromisos que adquiere hoy cualquier mujer u hombre que quiere adquirir un compromiso mayor son su fé cristiana, solicitando ser investido con el manto blanco y la cruz bermeja que tanto supuso para la cristiandad en sus peores momentos; el compromiso de restituir la verdad histórica de la Orden del Temple y el honor de los caballeros templarios, de nuestros miles de hermanos que dieron sus vidas por la cruz y por Jesucristo.
Pergamino de Chinon
Y en segundo lugar porque una lectura detallada de este documento, aunque hay lectura para rato, supone una tranquilidad moral y anímica para todos nosotros, para todos los templarios de la OSMTJ, que desde nuestra aparición pública, allá por 1705, hemos defendido por activa y por pasiva que nuestra Orden, la Orden del Temple, jamás cometió las villanías por las que se le acusó.
Después de muchos siglos, los templarios podemos llevar de nuevo nuestra cabeza bien alta, portar con orgullo nuestro manto y nuestra cruz, símbolos de nuestra pureza y profesión de fé cristiana, porque se ha demostrado documentalmente lo que veníamos diciendo todo este tiempo, que la Orden del Temple fué injustamente atacada y muchos de sus miembros injustamente quemados. Por todo ello no nos hemos merecido las descalificaciones que se han vertido hacia nosotros por muchos historiadores, y también creyentes, que se han dejado llevar, sólo y exclusivamente, por unos hechos históricos parciales, manipulados y que no dejaban ver toda la verdad.
El “Pergamino de Chinon”, recogido en el “Processus contra Templarios” deja perfecta y documentalmente claro que:
1. El Papa Clemente V no estuvo nunca convencido de la culpabilidad de la Orden del Temple.
2. La Orden del Temple, su Gran Maestre Jacques de Molay y el resto de los templarios arrestados, muchos de ellos ajusticiados posteriormente, fueron absueltos por el Santo Padre.
3. El Temple nunca fué disuelto, sino suspendido.
4. El Papa Clemente V nunca creyó en las acusaciones de herejía y por ello permitió a los templarios ajusticiados recibir los Santos Sacramentos.
5. Clemente V niega las acusaciones de traición, herejía y sodomía con las que el Rey de Francia acusó al Temple.
6. El proceso y martirio de templarios fue un “sacrificio” para evitar un cisma en la Iglesia Católica, que no compartía en su gran parte las acusaciones del Rey de Francia, y muy especialmente de la Iglesia francesa.
7. Las acusaciones fueron falsas y las confesiones conseguidas bajo torturas.
Los templarios, los miembros de la OSMTJ, nos hemos tenido que morder más de una vez la lengua ante las fábulas que han ideado los que han pretendido vivir durante este tiempo a costa del Temple. Poco a poco se va demostrando que todo lo que se ha hablado y escrito sobre sociedades secretas, conspiraciones, traiciones, herejías y demás, son puras fantasías de quienes han hecho mucho dinero a costa del Temple, al mismo tiempo que mucho daño, porque gracias a sus elucubraciones han llegado a tensar la cuerda entre la Iglesia y el Temple, tan antinatural e incomprensible en la relación que una madre puede tener con su hijo, máxime siendo su hijo favorito.
Pero eso ha cambiado oficialmente desde el pasado día 25 de octubre, ahora ningún templario debe sentir vergüenza pública por definirse abiertamente templario, podremos asistir a los oficios religiosos satisfechos y orgullosos de que nuestra querida Orden es tan blanca e inmaculada como nuestro manto. Ahora podremos acallar muchas bocas que tanto daño hicieron, tantas plumas que tanto beneficio recogieron a costa de nuestro honor y prestigio. Hoy los templarios nos sentimos más orgullosos que nunca de serlo, porque se ha demostrado que fuimos, y vamos a demostrar que seguimos siendo, la vanguardia de la fé cristiana.
AGRADECIMIENTO A BENEDICTO XVI
El Gran Priorato de España – Priorato Magistral de la OSMTJ reconoce que la publicación del “Processus contra Templarios” es un enorme paso hacia delante, en el sentido de que los caminos paralelos que han seguido hasta ahora la Orden del Temple y la Iglesia Católica encontrarán en poco tiempo un punto de convergencia oficial, aunque la realidad sea que OSMTJ y la Iglesia Católica llevan muchos años trabajando conjuntamente, especialmente en unos momentos donde la fé cristiana tan necesitada esta de fieles devotos que puedan contrarrestar el acoso a la que se ve sometida en nuestros días. Este gran paso dado por el Vaticano debe ser reconocido como un guiño al Temple en la actualidad, gesto que ha sido reconocido sin lugar a dudas por la OSMTJ y que nos supone un gran reto para nuestro futuro más inmediato.
Benedicto XVI
Pero al mismo tiempo reconoce que esta publicación, que esta rectificación pública no hubiese sido posible sin la intercesión del Santo Padre, Benedicto XVI, el mismo que siendo Prefecto Emérito para la Conservación de la Doctrina de la Fé, habría contactado con historiadores y archiveros de la región de Hertfordshire con el fin de recabar información sobre la Orden del Temple y muy especialmente para conocer quienes serian sus legítimos herederos e iniciar la reparación del error histórico cometido contra la Orden del Temple, su rehabilitación y su incorporación de nuevo y con pleno derecho en el seno de la Iglesia Católica. Sin duda todo ello accediendo a las incesantes peticiones de importantes sectores cristianos que piden desde hace tiempo la revisión del proceso que suspendió la Orden del Temple, sabedores del potencial humano que supone para la Iglesia el apoyo del colectivo templario, verdaderamente comprometido y bien posicionado en amplios sectores de la sociedad para apoyar a la fé cristiana e impulsar el ecumenismo.
Cierto es que, al mismo tiempo que se absuelve a la Orden del Temple de todas sus acusaciones, se rehabilita al mismo tiempo al papa Clemente V, y por ello hay quienes ven en este gesto del Vaticano un doble movimiento. Pero a los templarios y a los cada día más seguidores del Temple lo que más nos debe importar es que la verdad ha salido a la luz pública, abalada por el Vaticano, con el beneplácito del Santo Padre (el ejemplar 800 del volumen “Processus contra Templarios” se ha impreso especialmente para él) y que se nos ha quitado un grandísimo peso, una gran carga que hemos tenido que soportar durante estos siglos.
¡Gracias por tanto a su Santidad el Papa Benedicto XVI, gracias a los responsables del Archivo Secreto Vaticano y muy especialmente gracias a Bárbara Frale que encontró el documento perdido entre los ciento de miles de documentos sin catalogar que existen actualmente en dicho archivo y que ha permitido esta absolución en el 700 aniversario del inicio de la persecución!
EL FUTURO
Indudablemente el Vaticano, con este gesto, ha reconocido públicamente su error, y siete siglos después de las condenas y muertes a la Orden del Temple y muchos de sus Caballeros, muestra los documentos de absolución que demuestran fehacientemente que la Orden del Temple es inocente de todas las acusaciones que dieron motivo a su suspensión.
Pero como bien dijo en la conferencia de prensa Bárbara Frale “este no es el final” sino el comienzo de muchas cosas. La Santa Sede ha dado un importante paso, pero también nos toca ahora a los templarios corresponder a ese gesto y eso nos va a llevar muchos años.
Priores OSMTJ Investidura Granada 2007Título foto
Porque no nos equivoquemos nosotros mismos, como bien dijo monseñor Pagano “la publicación de los Processus no significa la rehabilitación de la Orden”, y es cierto; lo ocurrido el 25 de octubre en la Ciudad del Vaticano no es la rehabilitación de la Orden del Temple, se trata tan sólo del primer de los pasos a seguir de una “hoja de ruta” escrita y que esta condenada a llevarse a cabo, porque no es posible mantener más tiempo esta situación.
Que la Orden del Temple sea finalmente rehabilitada y reconocida oficialmente por el Vaticano va a suponer un gran trabajo para la OSMTJ los próximos años:
1. Hay que reunificar a todos los grupos y grupúsculos que por un motivo u otro se han ido escindiendo de la OSMTJ durante sus más de 300 años de historia.
2. Hay que crear una estructura sólida y organizada.
3. Y lo más importante, hay que conseguir ser el interlocutor válido que tanto tiempo lleva buscando la Santa Sede.
De forma que la situación atípica actual, la de una Orden que esta con la Iglesia de una forma real pero no oficial, debe acabarse. Pero para que acabe no sólo será problema del Vaticano, sino también de los templarios de la OSMTJ. Este es el gran reto que tenemos todos los miembros de la OSMTJ para los próximos años, el trabajo comenzó en el Convento General del Consejo Internacional que la OSMTJ llevó a cabo los primeros días de septiembre de este año en Granada, pero que deberá continuarse en años venideros.
Templarios, ¿absueltos?
EL VATICANO DISPUESTO A RESTITUIR EL HONOR DE LOS CABALLEROS TEMPLARIOS PUBLICANDO LAS ACTAS DEL JUICIO-FARSA DONDE SE LES CONDENÓ
El Gran Priorato de España – Priorato Magistral de la OSMTJ satisfecho porque la verdad sobre la Orden del Temple salga a la luz, como forma de restituir el honor de una Orden cuyos miembros entregaron sus vidas por los mismos motivos por los que fueron falsamente acusados y condenados.05/10/07
Accesos al ArchivoSecreto Vaticano
La constancia y el esfuerzo por demostrar una injusticia histórica parece comenzar a dar sus frutos. Precisamente en el año en que se conmemora el DCC aniversario del inicio de la persecución de la Orden del Temple por el Rey de Francia, Felipe IV el Hermoso, el Vaticano anuncia la publicación de las actas originales de los juicios, que fueron extraviadas por error en el siglo XVII y descubiertas en el 2001 por la investigadora italiana Bárbara Frale.
Por todos es sabido que las persecuciones, torturas y farsa de juicios que culminaron con la muerte en la hoguera del Gran Maestre Jacques de Molay en 1314, no consiguieron acabar ni con el prestigio, ni con la propia Orden del Temple, que ha sobrevivido de distintas formas y maneras hasta nuestros días.
Una Orden del Temple que, tras siglos de clandestinidad y dispersión, volvió a aparecer públicamente tras el Convento General celebrado en 1705 en Versalles, auspiciado por el Duque de Orleáns, y que hoy, bajo el nombre de Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalem (OSMTJ), sigue defendiendo los mismos postulados que antaño, con la lógica adaptación a unos tiempos diferentes.
El próximo 25 de octubre el Vaticano presentará oficialmente la publicación “Processus contra templarios”, que incluye 799 fieles y exclusivas reproducciones de las actas del proceso, que demuestran lo que desde la OSMTJ se viene defendiendo desde hace más de 300 años, que las acusaciones contra el Temple se basaron únicamente en confesiones arrancadas tras horribles torturas, que esta farsa se ejecutó por orden del Rey de Francia con el objetivo de despojar a la Orden del Temple de sus bienes y de conseguir un claro efecto político en la época, y que sólo pudieron llevarse a cabo por la debilidad del papa Clemente V, que no supo o pudo enfrentarse a la prepotencia del Rey francés, y a una orden, la del Temple, que a pesar de su poderío militar no levantó un dedo contra hermanos cristianos, como así lo decía claramente su Regla, aunque en ello le fuese su propia destrucción.
Finalmente la verdad comienza a prevalecer, y como ya adelantaba el Gran Priorato de España en su web oficial en enero del 2006, la presión de amplios sectores cristianos, que demandan desde hace tiempo que el Vaticano proceda a la revisión del proceso llevado contra la Orden del Temple, va a comenzar a cumplirse dentro de unos días, un proceso que ya inició en actual papa Benedicto XVI, siendo Prefecto Emérito para la Conservación de la Doctrina de la Fe.
"Como ya publicó la web oficial del Gran Priorato de España el pasado año, todos los indicios apuntaban a que el 2007 podría ser el año elegido para la rehabilitación pública de la Orden del Temple por parte del Vaticano"
El primer paso se dio el año pasado con la publicación en la web del Vaticano del llamado “Pergamino de Chinon”, que contiene la absolución de Clemente V al último Gran Maestre del Temple, Jacques de Molay, y a los otros miembros de la Orden, afirmando textualmente que “los líderes templarios son reintegrados a la comunión y a poder recibir los sacramentos”. Un demoledor documento donde el papa reconoce haber tomado una decisión ambigua, suspender a la Orden, al no poder hacer frente a la presión que recibía del Rey Felipe IV. Haciendo mención a que las declaraciones de herejía fueron arrancadas a los templarios bajo tortura, tachando de “chantaje” la actitud de la monarquía francesa.
Como ya publicó la web oficial del Gran Priorato de España el pasado año, todos los indicios apuntaban a que el 2007 podría ser el año elegido para la rehabilitación pública de la Orden del Temple por parte del Vaticano, tras la publicación de la prueba que absuelve al Temple y a sus líderes, aprovechando el setecientos aniversario de su persecución por parte del Rey Felipe el Hermoso, con la connivencia del Papa Clemente V, y el primer paso parece que lo podremos ver el próximo 25 de octubre.
En una sociedad actual sin valores, donde en algunos países profesar la fe cristiana supone el castigo e incluso la muerte, o donde un falso laicismo sataniza las creencias cristianas; la OSMTJ sólo pretende reivindicar su puesto de antaño, la primera línea de defensa de los valores cristianos, si antes con las armas, hoy con la palabra, la pluma y sobre todo el ejemplo.
LA AGENCIA EFE LANZA LA PRIMERA NOTICIA
EFE Roma 04.octubre.2007.- Los misterios que acompañan a la Orden del Templo y a su disolución, tras un juicio, cuyo contenido revelará el Vaticano el próximo 25 de octubre, acaparan hoy la atención en Italia donde se ha convertido en motivo de conferencia y novedades editoriales.
El anuncio que hizo ayer el Vaticano de la publicación de un volumen inédito sobre el "Processus contra templarios", con las actas del proceso de la Inquisición contra esta orden, a principios del siglo XIV, ha devuelto protagonismo a las investigaciones sobre los Caballeros del Templo.
El próximo 13 de octubre, cuando se cumpla el séptimo centenario del proceso, la localidad de Soveria Mannelli, en la sureña región de Calabria, acogerá un congreso donde historiadores y entendidos expondrán los avances en sus investigaciones sobre esta orden.
Placa conmemorativa de lamuerte de Jacques de Molayen el lugar de su ejecución
El historiador medievalista Franco Cardini, que participará en la presentación de las 799 fieles y exclusivas reproducciones de las actas del proceso, publicará también estos días el libro "La tradizione templare" (La tradición templaria).
Cardini explicó al rotativo que la edición limitada del volumen "contiene los últimos documentos publicados sobre el asunto, con el pergamino original", que una investigadora de los Archivos Secretos Vaticanos encontró en 2001.
Explicó que "la prerrogativa del papa (Clemente V) era la de disolver la orden, pero nunca lo condenó" y añadió que el documento sobre el que se basa el volumen, el "Foglio di Chinon", "testimonia que el Pontífice no la consideraba herética".
Agregó que las condenas por herejía de la época "se fundan en las confesiones de algunos templarios, de las que después se retractaron".
Cardini precisó que, por ese motivo, se les consideró reincidentes "en el error por el que habían sido procesados y condenados".
OTROS MEDIOS SON MÁS CONTUNDENTES EN SUS AFIRMACIONES
ABC. Roma. Juan Vicente Boo, corresponsal.- Las llamas que abrasaron vivo en 1314 al Gran Maestro Jacques de Molay no lograron destruir ni el mito ni el prestigio de los Templarios, cuyo proceso-farsa volverá con fuerza a la actualidad el próximo 25 de octubre cuando el Archivo Secreto Vaticano publique las actas originales, extraviadas a causa de un error en el siglo XVII y descubiertas en el 2001 por la investigadora Bárbara Frale. El volumen «Processus contra Templarios» incorpora documentos originales que han sobrevivido 700 años, un período de tiempo que muy pocos archivos en el mundo sueñan siquiera alcanzar.
Siguiendo procedimientos que hoy se llamarían estalinianos, el rey de Francia, Felipe IV el Hermoso, torturó, obligó a confesar y asesinó en la hoguera a los principales jefes de los Templarios, logrando hacerse con su inmenso patrimonio territorial, inmobiliario y bancario. Pero la historia no perdona, y la publicación de las actas del proceso volverá a mostrar la injusticia cometida por el monarca aprovechando la debilidad de un papa francés, Clemente V, que residía en Avignon y se doblegaba demasiado a las indicaciones del rey.
Pergamino de Chinon
Al mismo tiempo, sacar a la luz la injusticia del proceso que justificó la decisión de Clemente V de suprimir la histórica orden militar abre las puertas a una posible reconstitución, no ya para fines bélicos sino al estilo de otras grandes órdenes militares que han sobrevivido hasta nuestros días: la Orden del Santo Sepulcro y la Orden de Malta, nacida en el hospital de San Juan de Jerusalén junto al Santo Sepulcro, mientras que la de los «Pobres compañeros de Cristo» se creó en el Templo de Salomón, en la actualmente llamada «explanada de las mezquitas».
El famoso «viernes y 13» que pasaría a ser símbolo de días aciagos tuvo lugar el 13 de octubre del 1307 con un golpe de mano que incluyó el arresto simultáneo de los principales caballeros. El rey les había convocado en París el 12 de octubre para los solemnes funerales de su cuñada Catherine de Courtenay, y al amanecer del día siguiente asestó el golpe definitivo en la capital y en todos los rincones del reino.
Más que un proceso, lo que se desencadenó fue una avalancha de torturas salvajes contra los caballeros, que eran a la vez monjes y soldados, obligándoles a confesar los delitos más viles y precisamente los más contrarios a los ideales por los que se jugaban la vida: blasfemia, sacrilegio, sodomía y complicidad con los musulmanes.
Felipe IV el Hermoso presentó ante los tribunales de la Inquisición acusaciones tan falsas como escabrosamente detalladas que, como era de esperar, fueron consumidas ávidamente por la opinión publica y le permitieron no sólo consumar el despojo, sino presionar tanto a los tribunales como al Papa y a otros monarcas europeos que terminaron sumándose al saqueo de los despojos, con las honrosas excepciones de Escocia y de Portugal, donde los Templarios pasaron a llamarse «Orden de Cristo».
El manuscrito perdido en el siglo XVII, y que ahora se hará público en una cuidadosa edición de sólo 799 ejemplares, es el llamado «papel de Chinon» por haber sido escrito en Chinon, diócesis de Tours, los días 17 al 20 de agosto de 1308. Se trata de un pergamino de grandes dimensiones redactado por los tres legados del Papa que formaban la comisión investigadora especial sobre los Templarios: los cardenales Berenguer Fredol, Etienne de Suisy y Landolfo Brancacci.
"Al mismo tiempo, sacar a la luz la injusticia del proceso que justificó la decisión de Clemente V de suprimir la histórica orden militar abre las puertas a una posible reconstitución, no ya para fines bélicos sino al estilo de otras grandes órdenes militares que han sobrevivido hasta nuestros días"
El «Processus contra Templarios» será presentado nada menos que en el Aula Vieja del Sínodo, una histórica sala del Palacio Apostólico del Vaticano, donde se reunían durante siglos los obispos hasta que se construyó el Aula Nueva del Sínodo en uno de los espacios libres de la modernísima Aula Nervi, uno de los emblemas de la arquitectura del siglo XX en el pequeño Estado Vaticano.
Aunque sigue llevando el sugestivo nombre de «Archivo Secreto» en lugar de «Archivo de Estado», el secretismo brilla por su ausencia en el archivo más antiguo del mundo, ahora disponible.
La presentación del «Processus contra Templarios» incluye un despliegue de primeras figuras que van desde el medievalista italiano Franco Cardini, quien esta a punto de publicar «La tradición Templaria», hasta el arqueólogo y novelista Valerio Massimo Manfredi, autor de «best sellers» de divulgación histórica. En declaraciones al diario «La Stampa», Cardini subrayó que Clemente V «disolvió la orden, pero nunca la condenó». Sabía que el proceso era una farsa.
Orden de los pobres caballeros de cristo
Varios años antes del reafirme de Jerusalén en 1099, un grupo de caballeros había actuado como guías y protectores de los cristianos que peregrinaban a través de las tierras santas.
Esos Caballeros vivieron en una hostería cerca del Templo de Solomón en Jerusalén en el momento de la Primer Cruzada.
De ellos, cuyos nombres eran Hughes de Payns y Godofredo de Saint Omer, nace la idea de incorporar a los caballeros formalmente como un orden en 1119, tomaron el nombre de Orden de los pobres Caballeros de Cristo, pero fueron conocidos mas popularmente como Los Caballeros del Templo de Solomón o Los Caballeros Templarios.
Desde su nacimiento tuvo un fin militar, por lo que la Orden se diferenciaba a este respecto de las otras dos grandes órdenes religiosas del siglo XII los Caballeros de San Juan de Jerusalén y los Caballeros Teutónicos, fundadas como instituciones de caridad.
La Orden fue reconocido formalmente por la Iglesia en el Concilio de Troyes en 1128, y San Bernardo de Claraval, el clérigo más influyente de la época, fue comisionado para escribir los reglamentos por la que ellos se debían regir.
San Bernardo tomó la causa del Templarios con entusiasmo, y Hughes de Payns fue el primer Gran Amo de la Orden.
La austeridad noble de los Templarios contrastó fuertemente con el lujo, vanidad, codicia y violencia de los caballeros seculares.
La idea de los monjes-caballeros militares se recibió con gran entusiasmo.
Un grupo de Templarios recorrió Francia y Inglaterra para reclutar a los miembros, y también para solicitar regalos de dinero y propiedad para que la Orden pudiera apoyar sus actividades militares en la Tierra Santa.
La Orden Templaria estaba encabezada por un gran maestre (con rango de príncipe), por debajo del cual existían tres rangos: caballeros, capellanes y sargentos.
Los primeros eran los miembros preponderantes y los únicos a los que se les permitía llevar la característica vestimenta de la Orden, formada por un manto blanco con una gran cruz latina de color rojo en su espalda.
Su servicio defendiendo el reino Cristiano de Jerusalén era distinguido, aunque un poco estropeado por sus malas relaciones con los Hospitalarios, que por el año 1240 se habían deteriorado a tal magnitud que caballeros de cada Orden estaban luchando abiertamente en las calles de Acre.
Invirtieron grandes sumas de dinero en la construcción de una cadena de castillos masivamente fortificados ,algunos de los cuales nunca fue capturado por el enemigo, pero fueron abandonados cuando los caballeros se retiraron de Palestina en 1291.
Fueron famosos por la ferocidad en la lucha.
Después de la Batalla desastrosa de Hattin en 1187, Saladín tomó a prisionero aproximadamente 200 Templarios y Hospitalarios, incluyendo a ambos Grandes Amos, y dio orden de ejecutar a todos. Con Jerusalén en manos de los musulmanes su cuartel general se localizó sucesivamente, en Antioquía, Acre, Cesárea y por ultimo en Chipre.
Como los Caballeros Templarios enviaban regularmente dinero y suministros desde Europa a Palestina, desarrollaron un eficiente sistema bancario en el que los gobernantes y la nobleza de Europa acabaron por confiar.
Se convirtieron gradualmente en los banqueros de gran parte de Europa y lograron debido a esto y a la exención del pago de impuestos y diezmos (no estaban sujeto a la ley secular, y sólo respondían al Papa), amasar una considerable fortuna. En 1307, sin embargo, el Rey Felipe IV se quiso adueñar de esa inmensa riqueza. Él y su canciller, Guillermo de Nogaret, confabularon para acusar a los Templarios de herejía y abolir la Orden.
Esto fue hecho; en 1307, todos los Templarios Franceses, incluido el gran maestre francés Jaques de Molay, fueron arrestados (sólo trece escaparon) y se les "interrogó" bajo tortura o la amenaza de tortura.
La conspiración tubo éxito y todos los caballeros confesaron múltiples e increíbles crímenes que iban desde escupir u orinar en el crucifijo a sodomía.
Después muchos caballeros retractaron sus confesiones pero era demasiado tarde; el daño a su reputación era renuentemente irreversible .
En 1312 el Papa Clemente V estaba de acuerdo en emitir una bula papal que suprimiese la Orden y sus miembros fueron quemados en la hoguera.
El Papa pidió que las propiedades de los Templarios sean dadas a los Hospitalarios, pero aunque esto se hizo en Alemania, en Francia y Inglaterra la mayoría fueron a la corona.
En España y Portugal la Orden fue refundada bajo nuevos nombres.
Esos Caballeros vivieron en una hostería cerca del Templo de Solomón en Jerusalén en el momento de la Primer Cruzada.
De ellos, cuyos nombres eran Hughes de Payns y Godofredo de Saint Omer, nace la idea de incorporar a los caballeros formalmente como un orden en 1119, tomaron el nombre de Orden de los pobres Caballeros de Cristo, pero fueron conocidos mas popularmente como Los Caballeros del Templo de Solomón o Los Caballeros Templarios.
Desde su nacimiento tuvo un fin militar, por lo que la Orden se diferenciaba a este respecto de las otras dos grandes órdenes religiosas del siglo XII los Caballeros de San Juan de Jerusalén y los Caballeros Teutónicos, fundadas como instituciones de caridad.
La Orden fue reconocido formalmente por la Iglesia en el Concilio de Troyes en 1128, y San Bernardo de Claraval, el clérigo más influyente de la época, fue comisionado para escribir los reglamentos por la que ellos se debían regir.
San Bernardo tomó la causa del Templarios con entusiasmo, y Hughes de Payns fue el primer Gran Amo de la Orden.
La austeridad noble de los Templarios contrastó fuertemente con el lujo, vanidad, codicia y violencia de los caballeros seculares.
La idea de los monjes-caballeros militares se recibió con gran entusiasmo.
Un grupo de Templarios recorrió Francia y Inglaterra para reclutar a los miembros, y también para solicitar regalos de dinero y propiedad para que la Orden pudiera apoyar sus actividades militares en la Tierra Santa.
La Orden Templaria estaba encabezada por un gran maestre (con rango de príncipe), por debajo del cual existían tres rangos: caballeros, capellanes y sargentos.
Los primeros eran los miembros preponderantes y los únicos a los que se les permitía llevar la característica vestimenta de la Orden, formada por un manto blanco con una gran cruz latina de color rojo en su espalda.
Su servicio defendiendo el reino Cristiano de Jerusalén era distinguido, aunque un poco estropeado por sus malas relaciones con los Hospitalarios, que por el año 1240 se habían deteriorado a tal magnitud que caballeros de cada Orden estaban luchando abiertamente en las calles de Acre.
Invirtieron grandes sumas de dinero en la construcción de una cadena de castillos masivamente fortificados ,algunos de los cuales nunca fue capturado por el enemigo, pero fueron abandonados cuando los caballeros se retiraron de Palestina en 1291.
Fueron famosos por la ferocidad en la lucha.
Después de la Batalla desastrosa de Hattin en 1187, Saladín tomó a prisionero aproximadamente 200 Templarios y Hospitalarios, incluyendo a ambos Grandes Amos, y dio orden de ejecutar a todos. Con Jerusalén en manos de los musulmanes su cuartel general se localizó sucesivamente, en Antioquía, Acre, Cesárea y por ultimo en Chipre.
Como los Caballeros Templarios enviaban regularmente dinero y suministros desde Europa a Palestina, desarrollaron un eficiente sistema bancario en el que los gobernantes y la nobleza de Europa acabaron por confiar.
Se convirtieron gradualmente en los banqueros de gran parte de Europa y lograron debido a esto y a la exención del pago de impuestos y diezmos (no estaban sujeto a la ley secular, y sólo respondían al Papa), amasar una considerable fortuna. En 1307, sin embargo, el Rey Felipe IV se quiso adueñar de esa inmensa riqueza. Él y su canciller, Guillermo de Nogaret, confabularon para acusar a los Templarios de herejía y abolir la Orden.
Esto fue hecho; en 1307, todos los Templarios Franceses, incluido el gran maestre francés Jaques de Molay, fueron arrestados (sólo trece escaparon) y se les "interrogó" bajo tortura o la amenaza de tortura.
La conspiración tubo éxito y todos los caballeros confesaron múltiples e increíbles crímenes que iban desde escupir u orinar en el crucifijo a sodomía.
Después muchos caballeros retractaron sus confesiones pero era demasiado tarde; el daño a su reputación era renuentemente irreversible .
En 1312 el Papa Clemente V estaba de acuerdo en emitir una bula papal que suprimiese la Orden y sus miembros fueron quemados en la hoguera.
El Papa pidió que las propiedades de los Templarios sean dadas a los Hospitalarios, pero aunque esto se hizo en Alemania, en Francia y Inglaterra la mayoría fueron a la corona.
En España y Portugal la Orden fue refundada bajo nuevos nombres.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)